/(Editorial) La improvisación: argumento para gobernar en García Rovira

(Editorial) La improvisación: argumento para gobernar en García Rovira

Vea la columna de opinión del doctor Javier Márquez sobre la ausencia de planeación en la provincia y su origen, recuerde que esta columna es responsabilidad de quien la escribe y no identifica el pensamiento de este medio de comunicación.

En las actuales condiciones del entorno, en donde la planeación es superada por la improvisación, es necesario que surjan nuevas formas de incentivar el desarrollo y un clima de mayor ambiente para el progreso institucional.

Nuestras prácticas económicas, sostenidas sobre la improvisación algunas veces y un contexto accidental, en otras, son dañinas para el desarrollo económico y el ambiente ciudadano, y a largo plazo, no llevan a que los municipios sean sustentables en su crecimiento económico, y si cada vez nacen más necesidades sin ver una pronta solución.

Numerosos municipios, han desarrollado estrategias sociales en conceptos basados en la sostenibilidad, según los contextos que el municipio pueda desarrollar según sus condiciones y su entorno. La propuesta se debe sustentar sobre una metodología caracterizada por la participación ciudadana, la inclusión social que permita unificar la planeación municipal en el ámbito del desarrollo sustentable local, dentro de dimensiones económicas, demográficas, sociales, físicas y de desarrollo en conjunto.

Aquí inicia una pequeña reseña de cómo se debe planear el futuro sostenible de nuestros municipios, hablando de nuestra amada y querida García Rovira, pero antes de iniciar esta mencionada percepción del crecimiento sostenible, quiero relatar algunos hechos sobre la historia de los liderazgos políticos, específicamente en Málaga Santander.

Con el nacimiento de la Constitución Política de 1.991, se crea una convicción sobre los territorios queriéndoles otorgar mayor autonomía, esto se da frente al manejo de los recursos públicos, ellos provienen de los impuestos que nosotros pagamos, y así se quiso brindar un mayor valor a los municipios en su capacidad administrativa y a las poblaciones, el poder de elegir quienes los van a gobernar. Antes de que se diera la elección popular de alcaldes, muchos de ellos no pertenecían a la región o al municipio que se nombraba. Esto generaba una falta de arraigo y de sentimiento frente al clamor popular de las necesidades básicas de cada entidad territorial. Antes de que se pusiera en marcha la Constitución Política del 91, ya había una norma de dos años atrás que permitió la primera elección de alcalde popular, pero cabe anotar, que eso no deslindó el vínculo que se tenía con los liderazgos de orden nacional, y terminan estos liderazgos llevando la batuta de quienes deberían ser los alcaldes locales de cada municipio.

En el caso específico de nuestro municipio de Málaga, capital de la provincia de García Rovira, dos tendencias de carácter político, eran dominantes, la extinta ANAPO y el partido CONSERVADOR, los líderes locales se fueron alineando en esas vertientes políticas para hacerse elegir Alcalde; esto llevo a que no se diera una puja por la planeación del municipio, sino por la obtención del poder y que esto generará réditos electorales en las diferentes circunscripciones de orden regional y nacional, sumado a ello, los vicios frente al manejo administrativo, han llevado a nuestros municipios, al parecer, a no tener un rumbo claro sostenible y planeado, pues pareciera que la ruta a tomar es el de la improvisación, el accidente, y lo que el orden nacional determine para construirle desarrollo al municipio.

La concepción actual de la política de desarrollo, orienta a programas y acciones institucionales hacia un logro de la sostenibilidad y el mejoramiento de la calidad de vida de nuestros ciudadanos, a través de la búsqueda de un ordenamiento local que realice la distribución de las actividades económicas y sociales de nuestro terruño, y de esta manera podamos tener un equipamiento sostenible frente al déficit de demandas de nuestros ciudadanos.

Ahora si, como reseña de cómo se debe planear el futuro sostenible de nuestros municipios, comencemos por afirmar que el municipio es la base de la sostenibilidad de toda organización política, territorial y administrativa, por eso la funcionalidad de ello no debe depender de agentes externos, sino de una construcción sostenida a través de la creación de fuentes reales de desarrollo, es como querer beber agua contaminada, la necesidad de la sed nos hace tomarla, pero nos hará más daño a la salud que las soluciones que presta.

La invitación que queremos realizar es a concebir nuestros municipios como locomotoras de desarrollo para nuestras necesidades, y no en elementos de crecimientos individuales de poder, dejando atrás la sostenibilidad del municipio como gestor de desarrollo sostenible y que apoya al Estado en las distintas esferas del poder, como un elemento real y solucionador de problemas básicos de nuestra comunidad. Cuando se quiere construir una casa, se piensa en los espacios que ella deba tener, como distribuirlos para los miembros de la familia, todo esto ajustado a nuestra condición económica, y en muchos casos buscamos que ella tenga un espacio para su sostenibilidad económica, porque no un local comercial, o una habitación para arrendar, todo construido dentro de una proyección de vida, si tenemos un adulto mayor espacios para que él pueda transitar, y su habitación en un primer piso, para que su movilidad sea más fácil, si hay niños un espacio para juegos y su sala de estudio, en fin, todas las condiciones para que sea un espacio de calidad para los integrantes de la familia, todo se hace para el bienestar y mejorar la calidad de vida de las personas que allí habitan.

De la misma manera, vamos construyendo el futuro de nuestros pueblos, pues no podemos olvidar la esencia para que fueron creados, cuando ellos se fundaron se visualizaba la plaza, el templo religioso, donde iban a estar los espacios de poder, existía una estructura y una planeación. Todas estas circunstancias, estaban basadas sobre la toma de decisiones y esta toma de decisiones no es más que el plan de políticas públicas que se dicta de manera local para que se construya un municipio cada vez más sostenible, pues el tema de desarrollo municipal se asocia a progreso y crecimiento, sin embargo, es necesario ir más allá de la construcción física y el mejoramiento de los indicadores económicos, debe traducirse en un impacto con respecto a la calidad de vida de sus habitantes. Toda administración y gestión municipal, son importantes para atender oportunamente los asuntos gubernamentales, así como llevar a cabo el manejo de los recursos públicos, se sabe que, aunque muchas administraciones locales, no tienen los recursos necesarios para emprender determinadas acciones, poseen el conocimiento específico del territorio, para indicar los recursos potenciales que permitan impulsar el cambio. La administración se entiende como un instrumento que contribuye a armonizar las relaciones entre lo local y lo nacional, la centralización y la descentralización y entre los diferentes tipos de recursos.

Los proyectos de desarrollo local, deben tener como funcionamiento la reconstrucción de su propia realidad, de tal manera que se tome en consideración las necesidades del desarrollo local, los recursos y las capacidades existentes, las áreas prioritarias y el involucramiento de los principales agentes económicos, actores políticos y sociales, por lo tanto, no existirá un modelo único de desarrollo sino distintas propuestas y proyectos.

Para llevar a cabo un buen modelo de gestión, se deben modificar las estructuras, con la finalidad de incrementar sus niveles de eficiencia.

La planeación dentro de una organización gubernamental, es aquella que fomenta el reconocimiento y el mantenimiento de una forma de gobierno, basado en la independencia funcional, una base común, y constituye un paso decisivo hacia la práctica funcional de la entidad territorial.

La práctica de la planeación de los municipios es necesaria, puesto que nos permite una comprensión global e integración de la situación local. No obstante, por lo general es visto como un simple documento y no como un instrumento para manejar el plan de políticas de orden local.

La planeación estratégica municipal son todas las acciones encaminadas para definir los problemas y las prioridades que podrían mejorar las condiciones de vida de nuestros amados coterráneos, y así aunar esfuerzos para condicionar a que las decisiones tomadas sean para contribuir a un mejoramiento constante de nuestros pueblos, pues el sufragio es el mandato constitucional primario que otorga al ciudadano la posibilidad de administrar el municipio.

La improvisación no puede seguir siendo el común denominador para generar los programas y proyectos para el desarrollo de nuestras comunidades, tenemos que trabajar de manera conjunta con nuestros gobernantes, exigiendo que se genere desarrollo, que se planeen las estrategias y que se visualice el futuro para que se mejor el bien común, y no más bien las vanidades personales de un gobernante.

No más municipios sin infraestructura necesaria para la movilidad, sin espacios para jóvenes, niños y adultos, sin lugares adecuados para la llegada y salida del transporte público, si se creciere urbanísticamente, esto definido hacia donde queremos llevar el principio y que su estética sea congruente con la vocación de la entidad territorial, que nuestros comerciantes tengan espacios adecuados para sus emprendimientos, que nuestros campesinos tengan las herramientas para potencializar y comercializar sus productos, que nuestras vías sean las mejores, todo esto depende de la voluntad política de aquellos que en momento gobiernan y las posibilidades para ellos son dos: ser recordarlos como gestores de progreso o más bien como una piedra en el camino en el desarrollo de su municipio.

A planear más y a improvisar menos, todo en función del desarrollo sostenible de nuestra región.