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¿CUÁNTA PLATA TIENE?

Vea la columna de opinión del abogado Javier Márquez candidato a Máster en Ciencias Políticas, sobre los políticos tradicionales que ven en la plata su mejor plataforma.

Esa es la expresión que se utiliza en la jerga popular, cuando se trata de iniciar un periplo para ser elegido popularmente en las diferentes contiendas políticas. Después de la Constitución de 1991, se inicia un fortalecimiento frente a las elecciones locales en Colombia, esto llevó, a que muchos liderazgos, que no eran vistos por las élites nacionales, empezarán a surgir, pero a medida que pasa el tiempo, se inicia la construcción de microempresas electorales dedicadas a construir o apoyar liderazgos para obtener beneficios particulares.

 

El nacimiento de un nuevo marco jurídico con la Constitución de 1991, abre la puerta a la atomización de los partidos políticos, aparecen muchos, pero estos partidos no están sustentados sobre un pensamiento, un sueño o directriz política, pues son más partidos personalistas (tienen un dueño), entonces, el líder local que quiere aspirar a ser elegido, si no lo hiciere por firmas, tendría que acompañarse de estas organizaciones políticas, y de ahí sale la expresión de la jerga popular que llevó a que se convirtiera en una necesidad primaria para iniciar una campaña ¿USTED SI TIENE LA PLATA? o ¿CUÁNTA PLATA TIENE? Ese es el primer entuerto que tiene que sortear un líder regional o municipal para ocupar un cargo de poder.

Me pregunto, si esta es la máxima, el principio fundamental que moverá la conciencia del futuro gobernante, ¿cuál va a ser el destino que tenga su pueblo?

 

Como diría algún político del orden nacional, el que compra votos va a robar. ¿Ese es el destino que le queremos dar a nuestros pueblos? Un municipio de categoría sexta, en donde sus recursos son muy muy limitados, y además el recaudo que pueda hacer de recursos propios, es ínfimo. Sus vías de acceso son difíciles de transitar, no existe posibilidad alguna de industria o empresa, su acompañamiento frente al agro es casi nulo, las posibilidades de su gente se reducen cada vez a la mínima expresión. Es justo con esta ciudadanía, que aparezcan personajes que lo único que quieren es garantizar su futuro, o hasta pensionarse, comprar uno o dos taxis o incluso un apartamento para arrendar, eso sí, gastando la platica del erario público.

 

Alguna vez, un político de renombre regional, que me abstengo de nombrar, me dijo a voz baja: “¿quiere saber cómo se ganan las elecciones?” yo le contesté “sí”, y responde de la siguiente manera “deje que los otros echen adelante, haga una lista de sus líderes y cómpreselos, y al final deje una platica, porque el día electoral tiene que comprar unos voticos, así es que se ganan las elecciones”

Eso apaga cualquier intención de buena fe verdadera que se tenga, cuando quiera llegar a ser elegido popularmente, pues aquí no es “juego limpio por favor señores”, es todo lo contrario, “juego sucio por favor señores” el todo vale es la premisa que comanda al que quiere ser elegido popularmente.

 

Si queremos desarrollo, ¿cómo votar por un líder que compra votos?, si queremos emprendimiento, ¿cómo votar por un líder que, para iniciar su campaña solo piensa en los millones de pesos que tiene que conseguir para hacerse elegir?, y después de ser elegido, conseguir muchos más para garantizar sus intereses mezquinos, pero debe también dejar un poquito, porque tiene que pagarles a los abogados que lo tienen que defender.

 

Los municipios de nuestra provincia, que en su totalidad son de categoría sexta, no cuentan con una infraestructura adecuada, es muy doloroso ver que la metodología para descubrir un liderazgo, sea sustentada sobre “cuánta plata tiene” Esto también ha sido promovido por liderazgos del orden regional, que se dedican a patrocinar este tipo de actuaciones.

 

Nuestra provincia, nuestros municipios tienen mucho futuro, pero debe ser un futuro sustentado sobre la planeación, el emprendimiento y el apoyo constante a sus ciudadanos, donde lo que más interese sea el bien común, no los intereses mezquinos de dos o tres que lo único que quieren es aprovecharse del más bobo, y los más bobos somos nosotros, los ciudadanos que creemos que sufragando por personas que se comportan así, nos van a traer el desarrollo que necesitamos para crecer como provincia y municipio.

 

Ya la ciudadanía está despertando, ya la ciudadanía se cansó de que jueguen con sus intereses y el bienestar de todos. Hay que fortalecer todos los días esa línea de conciencia, y que gane el que proponga las mejores cosas, no el que más plata tenga para comprar las conciencias de los ciudadanos.