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Alineaciones políticas

Con las elecciones de presidente, ya empiezan a notarse los candidatos en García Rovira, pero también hay preocupación por el bajo caudal de votantes en la región, vea la columna del doctor Javier Márquez.

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Ya muy cerca del día electoral, en donde se definirá en primera vuelta quien va a ser el próximo presidente de la república de Colombia, en cada una de las regiones, los diferentes liderazgos políticos, van asumiendo posiciones y definiendo apoyos frente a las candidaturas presidenciales. Vemos también, que en todos los partidos o grupos políticos, hay grandes diferencias, nada los une, algunos miembros están tratando de zafarse de los ritos tradicionales de la política; eso ha dejado espacios para que haya pujas internas, que otros quieran aprovechar, para alinearse en grupos políticos que antes no habían podido.

Ya en García Rovira, se ve que algunos líderes buscan diferentes espacios políticos, pensando en un futuro electoral, pues si se llegaren a amparar en un partido, de esa manera potencializarían aspiraciones para algún cargo de elección popular en las próximas elecciones regionales.
Ya constantes quejas llegan a las direcciones de los partidos, donde algunos exclaman que el protagonismo asumido por ciertas personas, frente a las candidaturas presidenciales, están generando divergencia en el acompañamiento que le deben dar a los candidatos que en este momento se encuentran en disputa.

Línea a línea, municipio a municipio, se encuentran pequeños caudillos que ya exclaman que su liderazgo generaría la convocatoria necesaria, para que su candidato sea el mayor beneficiado del potencial electoral en la región.
Pero en mi concepto, dichos apoyos no generarían el resultado esperado, pues cada elección tiene su afán, y cada candidatura se dinamiza según las circunstancias y la coyuntura del momento. Hay candidaturas que ya, desde el punto de vista emocional, han pegado en la opinión y no necesitan que se asuman protagonismos desde el punto de vista local, pues aunque si es importante su voto, predomina el querer unanimista de mostrarse como el gran protagonista de una elección, en donde el que lleva la batuta es el candidato presidencial.


Como dicen los tratadistas y analistas políticos, hay una situación que no podemos cambiar de la noche a la mañana, el voto es emocional, no racional, entonces bajo esta premisa, la coyuntura electoral está ya marcando unas tendencias frente a candidaturas presidenciales, que según las encuestas, serían favorecidas en la opinión frente al resultado electoral, mientras otras que no están tan favorecidas, buscan estructuras políticas para atraer más electores.
Hay que tener cuidado con esta circunstancia del acompañamiento político respecto del ciudadano líder regional o municipal, que quiera seguir su respectivo proceso político, pues si en evento público realizado en razón al activismo político, se refleja gran acogida, el aplauso será para la campaña que recibe el apoyo, pero si dicho acompañamiento no es el deseado, la persona que asume el liderazgo será la responsable del resultado frente al evento realizado.

En mi querida provincia de García Rovira, ya hay líderes militando en las diferentes campañas, unos de vieja data y otros que llegan en el momento; hay partidos como el Centro Democrático, que han obtenido desde el plebiscito resultados eminentemente positivos frente a elecciones en particular, los demás partidos han cimentado ciertas porciones de votantes que no varían mucho según el momento electoral.
A veces lo que si se ha podido ver, es que según el gobierno local de turno, en el caso específico de la Gobernación, se ha visto en los últimos años, una puja electoral de carácter departamental, disputada entre el liberalismo y los amigos del Coronel Aguilar, en esta constante los resultados electorales han variado frente a las elecciones legislativas, en donde las organizaciones políticas fortalecen ciertas líneas electorales en específico.

Nuestra región, se está convirtiendo en el vagón de cola electoral de Santander, debido a que el censo electoral cada vez está más reducido, nuestro porcentaje de participación no es significativo, respecto del orden Departamental y mucho menos del orden Nacional. Sumado a esto, el afán de protagonismo de algunos de nuestros líderes, menguan cada vez más los verdaderos liderazgos que pueden llevar a nuestra provincia a progresar y que nuestros municipios no sigan siendo un elemento más del paisaje de la región, sino verdaderos polos de desarrollo regional, pues cuando usted analiza y revisa las cualidades de nuestros ciudadanos, se da cuenta que son personas de altísima calidad humana e intelectual, en cualquier lugar del mundo en donde un García Rovirense se encuentra, siempre está coordinando un proceso de emprendimiento, de intelectualidad o de liderazgo. Estos son los verdaderos García Rovirenses, personas con las que podemos llevar a la provincia, a ser una despensa agrícola y turística de Colombia, para que nuestros ciudadanos tengan posibilidades reales de trabajo y de desarrollo económico que tan merecida tiene nuestra querida región.

Es aquí en donde todas las organizaciones políticas, deben hacer un análisis respecto de ¿Qué necesitan las regiones? Y recibir con beneficio de inventario aquellos liderazgos que tienen en su sangre, intereses muy particulares respecto del acompañamiento político que ellos quieren dar a las campañas. Hay personas que bajo risas en cafetines de nuestros pueblos exclaman “¡aquella persona quita más de lo que pone!”.

Las campañas necesitan el apoyo de todos, pero un apoyo que genere unidad, sin mezquindad y entendiendo que verdaderamente lo que está en juego es una campaña presidencial, no el protagonismo de cualquiera.
Todos buscan alinearse en cada campaña política, cada vez el nivel de indecisos es más bajo, las campañas arrecian, pero caras vemos y corazones no sabemos. En el fulgor de estas campañas la emocionalidad brota y el elector define su voto por la campaña que más lo emocione y no necesariamente por el líder local que quiera impulsarlo a sufragar. Pensemos más en la región, menos en la necesidad personal, que, si le va bien a la región, nos irá bien a todos.

Respeto y buena participación en la próxima elección, votemos por el que mejor nos parezca, pero eso sí, que a García Rovira no la sigan tratando como el vagón de cola de Santander.